Historia

En 1890 se creó la primera generación de esta panadería en el pueblo almeriense de Fiñana, cuando Sebastián Blanes Parra, bisabuelo materno de Francisco del Rosal, el actual propietario, regresó de trabajar de Cuba, y con el dinero ahorrado en dicho país instala su primer horno de pan en este pueblo.

Los primeros vehículos utilizados para el reparto eran burros, bicicletas e isocarros llegando actualmente a los modernos camiones frigoríficos. Francisco y sus cinco hermanos comenzaron en este mundo cuando siendo niños su madre, Antonia Blanes enviuda y tienen que continuar con el negocio familiar para salir adelante.

En 1978 Francisco junto con su hermano Guillermo adquieren una panadería en la capital en el barrio de Pescadería.

En 1991 abandonan ésta para instalarse en una fábrica en Huércal de Almería. En 1995 se crea la sociedad Panadería y Bollería del Rosal, con la cual han seguido hasta hoy día, donde se distribuyen sus productos en numerosos comercios, restaurantes, bares, además de sus propios puntos de venta especializados "boutique del pan". Las variedades de pan que se ofrece van desde el artesano, chapatas y otros, destacándose principalmente el pan de puntos del cual fueron pioneros.

Actualmente, Francisco del Rosal, su esposa y su hijo Francisco ocupando éste ya la quinta generación, trabajan en la empresa manteniendo vivo el negocio y la tradición, que con el paso de los años va ampliando su catálogo de productos de panadería, pastelería y bollería. Para ello, la fábrica está provista de diferentes secciones bien diferenciadas

En el futuro se pretende seguir innovando y conservando la calidad de sus productos sin olvidar nunca que lo más importante para esta empresa es su sabor tradicional en consonancia con las nuevas técnicas y exigencias del mercado. Se pretende seguir aumentando el gran nivel de comercialización.